martes, 20 de agosto de 2013

La Campora, ya existía desde 1789

Foto: Hoy se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Bernardo de Monteagudo, nació en 1789 en Tucumán.

Fue uno de los jóvenes revolucionario, brillantes, nacidos en nuestra patria.

Ya, a los diecinueve años fue uno de los líderes de la Revolución de Chuquisaca, y fue autor de la proclama revolucionaria.

Compañero de Castelli, , asistente de O´Higgins, amigo y asesor de San Martín,  admirado por Simón Bolívar, de quien también fue asesor.

Propulsor de la liberación de esclavos e indígenas, se lo considera el cerebro de la Asamblea del Año XIII. Comprendió desde temprano, la necesidad de la unión de las jóvenes naciones de la América del Sur. 

Lo llamaron “vicioso”, “jacobino histérico”, “carnicero”, “mulato”, “zambo”, “terrorista”, “asesino”, “réprobo”, “discípulo del Diablo”

Como definiera, oportunamente, el escritor Javier Garin "Estos agoreros de la oposición que viven anunciando cataclismos son una constante en nuestra historia. Monteagudo detestaba a estos derrotistas y decía que sólo quieren sembrar miedo en el pueblo para que no se anime a ser libre. Los llamaba apóstoles del miedo y decía que estos sujetos sólo creen que hay libertad de prensa cuando pueden difamar impunemente, como hacían los opositores con su amigo San Martín, a quien denigraban de modo increíble en los pasquines de la época."

CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD...¡NO ES CASUALIDAD!

Monteagudo murió asesinado en Lima, a la edad de treinta y cinco años.

Hoy se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Bernardo de Monteagudo, nació en 1789 en Tucumán.

Fue uno de los jóvenes revolucionarios, brillantes, nacidos en nuestra patria.

Ya, a los diecinueve años fue uno de los líderes de la Revolución de Chuquisaca, y fue autor de la proclama revolucionaria.

Compañero de Castelli, , asistente de O´Higgins, amigo y asesor de San Martín, admirado por Simón Bolívar, de quien también fue asesor.

Propulsor de la liberación de esclavos e indígenas, se lo considera el cerebro de la Asamblea del Año XIII. Comprendió desde temprano, la necesidad de la unión de las jóvenes naciones de la América del Sur.

Lo llamaron “vicioso”, “jacobino histérico”, “carnicero”, “mulato”, “zambo”, “terrorista”, “asesino”, “réprobo”, “discípulo del Diablo”

Como definiera, oportunamente, el escritor Javier Garin "Estos agoreros de la oposición que viven anunciando cataclismos son una constante en nuestra historia. Monteagudo detestaba a estos derrotistas y decía que sólo quieren sembrar miedo en el pueblo para que no se anime a ser libre. Los llamaba apóstoles del miedo y decía que estos sujetos sólo creen que hay libertad de prensa cuando pueden difamar impunemente, como hacían los opositores con su amigo San Martín, a quien denigraban de modo increíble en los pasquines de la época."

CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD...¡NO ES CASUALIDAD!

Monteagudo murió asesinado en Lima, a la edad de treinta y cinco años.